Casa De Campo El Mueble

De hecho, esto era antes el recibidor y el office contiguo, la cocina. Con la reforma decidió darle mucho más metros a la cocina, convirtiéndose en punto de reunión familiar. En el interior de esta casa rústica, predomina el color blanco que otorga luminosidad y se mezcla con el gris azulado que actualiza el estilo. Los datos en fibra en la lámpara y en los taburetes que se componen como mesa de centro son el toque natural perfecto. Esta casa es como un copo de nieve, blanca y cristalina. “Me chifla el blanco es limpio y lumínico. Es el tono de la nieve y le da un aire como de casa sueca”, explica Icíar, la dueña de esta casa en la Vall d\’Arán.

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Sofá tapizado con tela de Yutes y mesa de centro en Cado. Mesa auxiliar y alfombra en Comerciante de Venecia. La distribución permite que los entornos se compartan.

Una Cocina Pequeñita Y Práctica Con El Comedor Contiguo

En este momento, ver nevar desde el porche acurrucado en una manta es un lujo. La distribución de los interiores está magníficamente conseguida. Un espacio diáfano en L, cuyo lado mucho más largo se abre en consecutivas puertas al jardín. El estar cerca de la chimenea es muy cómodo y acogedor.

De ahí que, esta casa es atrevida en su esencia. Datos como la chimenea, ubicada en el eje central de las cristaleras es un excelente ejemplo. Donde la mayoría veía solo las ruinas de un viejo pagar, las hermanas Natalia y Dolors Roma vieron una posibilidad única para hacerse una vivienda de montaña impresionante.

La Magia De Las Resoluciones A Medida

Siguiendo por el salón llegamos al comedor abierto, donde la gran mesa de roble nos revela que esta casa asimismo está pensada para recibir. Tras ella, Chone puso una vitrina vajillera llevada a cabo a la medida, mientras que a los dos lados incluyó dos bancos tapizados, una nota muy elegante. La altura de la nave original, que se respetó durante las obras, exigía piezas proporcionales, que armonizaran con el espacio. De ahí que en el comedor se apostara por una lámpara con una pantalla sobredimensionada de fibras que llena el espacio y le da calidez. Descubre la transformación de esta casa. Las construcciones habituales de los Pirineos tienden a ser oscuras y envueltas de madera, que aún las obscurece más.

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Marta nos comunica que uno de los mayores encantos de Mas Joliu es que “los espacios son tan extensos que ves toda la casa desde cualquier punto”. Pero la mirada no se detiene solo en el interior, las ventanas dejan que la vista viaje en la lejanía, contemplando viñas y olivos. Los cuartos, distribuidos como suites, con estar y baño que viene dentro, se ubican en las plantas superiores. Su decoración, cálida y romántica, se logró con tejidos de algodón de estampados florales y una mezcla de muebles de herencia con piezas de subastas y anticuarios. Es prácticamente una necesidad pensar en este aspecto si tienes una vivienda de campo.

¿Por qué razón todo cuanto tiene que ver con el campo debe ser rústico? Blanca y Rafa querían una casa fría, actual y funcional sin tener que estar reñida con el entorno. En las viviendas de montaña se suele realizar mucha vida de puertas adentro, de ahí que planear espacios recurrentes de acercamiento y disfrute familiar es clave. En este caso la decoradora Cuca Arraut decidió transformar la cocina en uno de estos espacios –¿deseas ver otrascocinas rústicas?

Muebles de cocina diseño de Jean Pierre Martel, taburetes y lámparas en Adrew Martin y suelo de microcemento. Sofás de M&P Archidesign y butaca y mesa de centro diseño de Jean Pierre Martel. Mesas con ruedas de aire industrial, hierro, obras de arte, una chimenea de líneas minimalistas… Aquí no hay tradición pero sí fuerza. Marta Tobella, de Sacum, se ocupó de la decoración y de dar respuesta a la idea de los propietarios, “que no querían un refugio únicamente invernal”, cuenta. Sofá en capitoné, mesa de centro tapizada y lámpara de sobremesa en SCV Estudio y cortinas de Ikea.

Una Casa De Ayer Y El Día De Hoy

Encontró este viejo pajar, se enamoró y lo convirtió en su refugio. Está en el límite del pueblo, de ahí sus magníficas vistas al campo y a las montañas. Su historia cuenta con mucho más de una reforma. Con mucha madera y guiños actuales, como el derribo de tabiques a fin de que los entornos ganen en comunicación y amplitud.

Y sucede que el estilo rústico admite tanto piezas vintage o retro como otras más clásicas, como las sillas de comedor estilo Luis XV o las consolas que lucen adosadas a la pared. En mitad de la montaña, con madera por fuera pero un interior considerablemente más limpio que moderniza el término rústico con muebles a la medida y colores muy suaves. En el exterior, la madera del ventanal primordial y la piedra de la testera dan un indiscutible carácter campestre. Con sencillez y en contacto con la naturaleza. Con ese propósito se ha adornado esta casa de campo que utiliza el blanco, la madera y las fibras naturales en su decoración, combinadas en todas las estancias.