Casa De La Duquesa De Alba En Marbella

En este impás formó la Fundación Casa de Alba en 1975, encargada de la preservación de la cultura y del patrimonio. Por cierto, a fines del XIX este palacio se convirtió en la casa de vecinos, y aquí nació Antonio Machado. El padre de Cayetana se dedicó a restaurarlo, como asimismo lo logró Cayetana. Se da la coyuntura de que su chalé mucho más que caminando de playa está caminando de paseo marítimo, del tramo de albero que, de la misma otros trazados del casco urbano de Marbella y de la parte oeste del ayuntamiento, fueron construidos sin permiso por el desaparecido Jesús Gil.

casa de la duquesa de alba en marbella

Que construyó a su antojo en 1969 con asistencia del interiorista Jaime Parladé. El castillo de los Duques de Alba, La Finca Gallegos de Crespes o el Castillo de Miranda del Castañar, pero la que administra la Fundación es el Palacio de Monterrey, construído en 1539 por el III duque de Monterrey, D. Alonso de Zúñiga y Acebedo basándose en los planos de D. Rodrigo Gil de Hontañón y entre los enormes exponentes del estilo plateresco, tan imitado durante el XIX que dio origien al estilo neoplateresco o monterrey. A esta arquitectura, le pasó como a Cayetana, toda la aristocracia le seguía los pasos. Otra sección del tiempo lo pasaba en el Palacio de Las Dueñas, Sevilla, sobre todo tras enviudar en 1972. Aunque seis años más tarde se volvía a desposar en 1978 con Jesús Aguirre, teólogo y exsacerdote.

Un Cortijo Lleno De Encanto Que Fue Adornado Por El Decorador De La Duquesa De Alba En Marbella

Una concesión que se alargaría durante un periodo de tiempo de 30 años y que se podría semejar a la que se entrega a los «chiringuitos». Abogado de profesión, el marqués ha estado muy sobre el contencioso que ha girado cerca de Las Cañitas para conseguir su indulto. Tras la apertura del expediente, Costas otorgó un período de ocho días para que los afectados se presentasen «las alegaciones y pruebas que estimen recomendables en defensa de sus derechos». Antes de llamarla Las cañas, la duquesa iba a bautizar su paraíso mediterráneo como Alba de Marbella. Desde el instante en que la adquirió se convirtió en el refugio de vacaciones de la familia.

El marqués Apezteguía decoró la vivienda de la duquesa de Alba en Marbella y la mansión de Julio Iglesias en Miami. En el que fue su hogar a lo largo de tres décadas está confinado el nieto de los reyes eméritos. El duque se reunirá allí con con su hermana Eugenia y su hija Tana Rivera, y Narcís Rebollo, el marido de la duquesa de Montoro.

Las cortinas son de loneta de algodón a rayas, con presencia y concluyente. El resto del interiorismo es sereno y reitera la fórmula del beige, las fundas blancas, las cortinas con telas espléndidas y toques de color claros, como los verdes y azules empolvados. Los techos, como en cualquier vivienda de categoría, son muy altos, “de unos 3,5 metros”, nos asegura Roberto con la vista hacia arriba. La entrada está flanqueada por un enorme portón de madera que da ingreso al zaguán, en azul añil, y al patio, en amarillo. “Este patio es el elemento clave de la casa, todas las habitaciones dan a él”, comenta Roberto Quintana, de Diana Morales Properties, la inmobiliaria que se hace cargo de su venta.

Las Cañitas, El Refugio Marbellí De La Duquesa

La finca, Alcuzcuz, situada en la serranía de Ronda, en el pueblo de Benahavís, transporta perteneciendo a exactamente la misma familia durante seis generaciones si bien quien la concibió como está en este momento fue el decorador. Y para finalizar, Ibiza, con su finca S´Aufabeguera que inauguró en 1980 y tiene una arquitectura típica de la isla. De esta casa apenas hay imágenes, más allá de las que Eugenia Martínez de Irujo sube a su cuenta de Instagram o del libro Las Viviendas de Cayetana, Duquesa de Alba . Su hija, heredó esta propiedad, que tiene datos como la malagueña, cal, vigas de madera, muebles de obra y vistas al paisaje de la isla. Y hasta el verano antes de fallecer allí se fue en biquini hasta Cala Salada a bañarse en la playa con unas amigas.

Como solicitado de dirigir la Casa de Alba, se va a hacer cargo de la responsabilidad de sostener el legado monumental de la misma, con distintos condados, marquesados y grandiosidades. De hoy Duque de Huéscar, Fitz-James Stuart va a recibir múltiples fincas rústicas, como el latifundio cordobés de El Carpio. El extenso salón tiene dos ambientes distintas, cada uno de ellos con su propia chimenea y desde ellos se puede salir al jardín a través de unos porticones verdes. En la decoración priman los colores neutros, crudos y tierra. Asimismo los tejidos y las fibras naturales, que alcanzan la imagen de confort tan buscada.

La Vida De La Duquesa De Alba Mediante Sus Viviendas

“Aún no posee nombre pero es de las mucho más preciosas de la costa”, de este modo describieron las páginas de la revista ¡HOLA! La vivienda que los Duques de Alba estrenaban en Marbella en el verano de 1963. Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva y su primer marido, y padre de sus seis hijos, Luis Martínez de Irujo y Artázcoz abrieron, con una enorme sonrisa, las puertas de su pequeño paraíso con vistas al Mediterráneo. El duque de Alba, Carlos Fitz James-Stuart, ha iniciado sus vacaciones con sus amigos en un crucero por las costas de Atenas y planea luego pasar el periodo estival visitando a sus hijos y nietos.

Desde el departamento de Urbanismo del Municipio de Marbella, confirman a nuestra publicación este extremo. Para el concejal de este departamento, Pablo Moro, quiere decir que “se ha velado por los intereses de los familiares de la vivienda de Alba, como por los de cualquier otro marbellense. El enfrentamiento por el derribo de una parte de la vivienda que circunda \’Las Cañitas\’, la vivienda de la duquesa de Alba en Marbella, está resuelto, según el heredero de la vivienda, Fernando Martínez de Irujo. Hermosa Echeverría, entre las mas prestigiosas relaciones publicas de aquella época, enseña a Vanitatis que “la etapa de los ochenta fue increíble en la costa. Las fiestas que se hacían en el recién inaugurado Mau Mau en el Marbella Club no tenían parangón. Cayetana aparecía siempre reservada entre todo el oropel que envolvía entonces esta localidad.

La última vez que fue a un acto a la localidad fue en el 2012 para recoger el premio Mantilla del Año, vinculado a la Semana Santa marbellí. Era la primera oportunidad que aparecía acompañada de su marido Alfonso Díez. Después su vinculación con la localidad fue más reivindicativa desde el momento en que en 2009 la Demarcación de Costas abriese expediente a su querido chalé. Los representantes legales de Cayetana han estado batallando para indultar la parte de la vivienda que ocupa espacio público. En este momento que la actuación sobre el inmueble de la duquesa parece ver una solución la aristócrata no está.

La pared es amarilla y, en la bañera y el lavamanos, hay unos preciosos azulejos pintados a mano, en azul majorelle. No entendemos si por las vistas o por la luz del sol que entra por la ventana, pero nos quedamos un buen rato deseando que no concluya el día. “Cada uno de los cuatro cuartos, tres de ellos con baños en suite, tiene una decoración diferente en la parte de arriba”. En el dormitorio primordial, por ejemplo, es una franja verde sobre blanco, simple y muy elegante. La actuación de Costas sobre el inmueble de la duquesa se englobaba dentro de un expediente iniciado en 2009 para recobrar de oficio el dominio público marítimo-terrestre que ocupaban prácticamente una treintena de construcciones en Marbella.

Decoró una parte de Las Cañitas, la finca marbellí de la duquesa de Alba, la villa de los barones de Rothschild en el Marbella Club, la mansión de Julio Iglesias en Miami e incluso trabajó para Diana Ross en su casa de Connecticut. “Extravagante y riesgoso fue un genio de la mezcla de elementos antiguos y modernos, lleno de influencias árabes y andaluzas fruto de sus experiencias”, le describió la revista AD. La herencia de la Duquesa de Alba quedó repartida hace tres años, en el momento en que la aristócrata decidió como serían asignados sus recursos y propiedades tras su muerte. El 4 de julio de 2011, frente a un notario de La capital española y a través de una donación escriturada, como recogía Europa Press, se procedía al reparto de los recursos de conformidad con los hijos de la aristócrata, que van a recibir 110 millones de euros cada uno. El inmueble es propiedad del marqués de San Vicente del Barco , Fernando Martínez de Irujo (54 años), el cuarto hijo de la duquesa, desde el momento en que ésta repartiese en vida su increíble herencia.

Fue un pionero en la decoración, y en sus inicios formó equipo con Duarte Pinto Coelho en el hotel Guadalmina de Marbella, lo que le llevaría a abrir en 1958 la mítica tienda de antigüedades La Tartana, después transformada en concept store con lugar de comidas y galería. El duque ha iniciado sus vacaciones por las playas de Grecia. Esta semana el noble ha volado a Atenas para reunirse con sus amigos cercanos para arrancar un crucero por las playas griegas y según cercanos luego se trasladará a su vivienda en Sotogrande, donde tiene atracado su barco para pasar tiempo con sus hijos, nuera y nietos. La duquesa de Alba logró de sus palacios, que no casas, testigo de sus fiestas, alegrías y dramas.

“Es el ubicación donde he veraneado siempre y le profeso un cariño grande”, repetía toda vez que acudía al ayuntamiento. A lo largo de largos periodos estivales ha sido ocupada por los Fitz-James Stuart en pleno y se ha convertido en el centro neurálgico de reunión de todos y cada uno de los hermanos y en un icono de la Marbella de otros tiempos. Entre las amigas que más estaba en esta residencia con la duquesa era Ana María Abascal, gemela de Naty, que asimismo entroncó con la aristocracia tras su matrimonio con Javier Medina Liniers, primo del entonces duque de Feria, marido de Naty. La duquesa adoraba a su inseparable Ana y fueron muchas las fiestas que se corrieron en el entonces Mau Mau del Marbella Club. La culminación de la paleta amarillo-blanco la podemos encontrar en entre los baños que nos enseña Roberto.